El incremento alcanza a los contratos posteriores a la derogación de la Ley de Alquileres, con ajustes trimestrales o cuatrimestrales atados al IPC. En abril se actualizarán los acuerdos firmados en octubre del 2023.
Según la norma vigente al momento de la firma, cada contrato debe aplicar una fórmula distinta. En diciembre se vienen nuevos aumentos y, en algunos casos, el cálculo exacto todavía no puede cerrarse por la falta del IPC de noviembre.
El último mes del 2025 llega con una batería de incrementos que golpean el bolsillo: las prepagas ajustan según la inflación, los servicios públicos vuelven a actualizarse y el transporte suma otro aumento. También habrá un fuerte ajuste para los alquileres alcanzados por contratos anteriores.