

Hoy cumpliría 33 años "El Morro" García, uno de los jugadores más queridos
Por Expresión del Sur
En primer lugar, el entonces goleador del Tomba extrañaba a su hija, Ema quién estaba en Montevideo, Uruguay junto a su madre. A los problemas habituales de la apretada agenda deportiva, se le había sumado la pandemia de coronavirus. Por eso, no la veía desde que habían entrado en vigencia las restricciones, en marzo de 2020.
Sin embargo, eso no era lo único que atormentaba al futbolista. Lejos de disfrutar de su presente en la institución de Mendoza, estaba en conflicto con la dirigencia. En junio vencía su contrato y ya habían decidido no renovárselo.
Es que estaba estaba fuera de estado físico y el presidente del club, José Manzur, con quien tenía una relación muy tensa, se lo hizo saber en una entrevista: “Vos no podés ser un líder y no ir al gimnasio, no cumplimentar los regímenes de peso, estar en rojo con todas las mediciones. Hay una situación de jugadores que profesionalmente no han cumplido, si no cumplen no pueden estar. En la Primera División tenemos un problema estructural. Realmente necesitamos tener líderes positivos”.


Como si fuera poco, el 22 de enero de 2021 le detectaron coronavirus. Por lo tanto, tuvo que dejar de entrenar junto al resto de sus compañeros y se vio obligado a aislarse. “Desde el primer día hasta el último agradecido y con la tranquilidad que puedo mirar a la cara a todos”, escribió en su cuenta de Twitter un día antes del resultado positivo de Covid-19. Ese fue su último posteo.
El triste final del Morro García
Algunas situaciones despertaron las alertas en su entorno. Mientras el plantel del Tomba disputaba una serie de amistosos en Buenos Aires, el Morro no contestaba los mensajes que sus amigos le enviaban al celular.
En cambio, sí hablaba con su hermano mayor, Gonzalo, con quien charló por WhatsApp por última vez el miércoles 3 de febrero. “Ese jueves le mandé un mensaje. Tenía un tilde solo y no le llegaba. En ese momento no me preocupé, pero me pareció raro”, contó Gonzalo.
Y continuó: “El viernes 5 llamé a Diego Márquez, gerente de Godoy Cruz, para preguntarle si había hablado con él. Me dijo que no. Pero me aseguró que el día anterior no había ido a entrenar. Eso sí me llamó la atención, porque no era de faltar a las prácticas. Inmediatamente, me comuniqué con el portero del edificio donde vivía y me enteré de su fallecimiento. Fue un golpe muy duro”.
El goleador uruguayo fue encontrado muerto en su departamento, en el piso 11 del Complejo El Bosque, en Godoy Cruz. Estaba recostado sobre su cama y tenía un orificio de bala en el parietal derecho. Junto a él estaba la pistola calibre 22 con la que se quitó la vida.
Según reveló su hermano, el Morro “estaba con el tema de la depresión, con un tratamiento y un psicólogo”. También contó que días antes le había contado que quería regresar a Uruguay para ver a su familia y a sus amigos: “Estoy extrañando, me quiero ir”.



Temporal fatal: hallan a una pareja muerta dentro de su auto en Tucumán


Violencia y droga sin control: crece la tensión en barrio Los Laureles en Metán

Allanamientos en Los Laureles: droga, disturbios y cinco detenidos en Metán

La línea que amenazó a funcionarios de Metán ya tiene responsable






