



Las lluvias persisten y en muchas casas el recuerdo de las inundaciones de febrero sigue demasiado presente. Cada tormenta vuelve a encender la alerta en familias que ya vieron cómo el agua avanzó sobre sus viviendas.
En el barrio San Francisco, Micaela y Gero juntan arena frente a su casa. Con una bolsa abierta entre los dos, levantan una pequeña barrera para evitar que el agua vuelva a entrar.


El gesto no lo aprendieron jugando. Lo vieron hace pocas semanas, cuando las lluvias provocaron anegamientos en la localidad y sus padres intentaban frenar el avance del agua con bolsas de arena.
Ahora lo repiten.
Gero sostiene la bolsa. Mica la llena con arena. Entre los dos refuerzan la entrada de la vivienda mientras el cielo amenaza con nuevas precipitaciones.
Las inundaciones de febrero no sólo dejaron calles anegadas y casas afectadas. También dejaron una preocupación que sigue presente cada vez que vuelve a llover.
La imagen de los chicos frente a la arena resume esa realidad. Niños que deberían estar jugando en la vereda, pero que hoy ayudan a proteger su casa.
En El Galpón, mientras las lluvias continúan, escenas como esta muestran cómo muchas familias siguen conviviendo con el temor de que el agua vuelva.



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