



Todavía no habían llegado los peregrinos cuando los servidores de El Mistol ya tenían casi todo preparado a un costado de la ruta. Sobre una mesa larga acomodaron pan, tortillas, golosinas y jarras con mate cocido, café y té. También dejaron agua fresca para quienes llevaban varias horas de caminata.
El Desayuno de la Fe volvió a recibir este jueves a las columnas que partieron desde La Candelaria, Rosario de la Frontera y San José de Metán rumbo a la Catedral Basílica de Salta.


La tarea había comenzado mucho antes. Vecinos e instituciones colaboraron con alimentos, bebidas y otros elementos necesarios para asistir a los caminantes. Otros aportaron su tiempo: cocinaron, sirvieron y permanecieron junto al camino hasta que pasó el último grupo.
Para los peregrinos, la parada en El Mistol fue un momento de descanso. Algunos aprovecharon para desayunar; otros, para cargar agua o recuperar fuerzas antes de continuar. Hubo aplausos, saludos y palabras de aliento, pero también ayuda para quienes ya sentían el cansancio de la marcha.
Con el paso de los años, esta asistencia se convirtió en una parte reconocida de la peregrinación del sur provincial y en otra manera de participar de las celebraciones del Milagro.
Los servidores de El Mistol no recorren a pie todos los kilómetros hasta Salta, pero también acompañan la llegada. Su tarea comienza antes del amanecer, detrás de cada taza caliente y de cada alimento entregado a quienes todavía tienen camino por delante.


Escuelas de Metán, Capital y El Carril se preparan para actuar ante sismos






Septiembre viene con varios días sin clases en Salta conocé uno a uno y cuándo serán

“El sueño de los estudiantes no tiene maldad”: el mensaje de Marcelo Moisés

Evadieron un control antidrogas y terminaron detenidos: hallaron 65 bultos con marihuana

Una candidata de Metán rompió en llanto tras una situación en el vestuario

Milagro 2026: peregrinos de Salta Forestal ya caminan hacia la Catedral









