


Pese al frío una multitud acompañó a San Francisco en el inicio del mes patronal
José Alberto Coria
Ni el frío logró detener la fe del pueblo. Este martes por la noche, una multitud participó de la tradicional bajada y entronización de la imagen de San Francisco Solano, patrono de El Galpón. La ceremonia marcó el inicio de un mes festivo que combina lo religioso con lo cultural y lo popular en cada rincón del pueblo.
La misa fue presidida por el padre Fernando Campero, acompañado por el párroco local Ariel Fessia y el sacerdote invitado Luis Nanterne. Entre los presentes estuvieron el intendente Federico Sacca, concejales, representantes de Fortínes Gauchos e instituciones y familias que año tras año renuevan su compromiso con el Santo Misionero, tan venerado en esta región del sur salteño.



Uno de los detalles más emotivos de la celebración fue la presentación del altar donde permanecerá la imagen durante todo julio. Este año, el diseño rinde homenaje a uno de los milagros atribuidos a San Francisco Solano: la aparición de agua en momentos de necesidad. El altar remite simbólicamente a un pozo, evocando aquellos hechos que fortalecieron la devoción del pueblo y la identidad local.

En su homilía, el padre Campero dejó un fuerte mensaje de fe y esperanza. Invitó a no vivir anclados en el pasado ni paralizados por el miedo, sino a avanzar con una mirada de fe:
“La fe no nos vuelve inmunes al dolor, pero nos ayuda a mirar la vida con los ojos de Dios. Caminar con fe es seguir el ejemplo de los que nos precedieron, como San Francisco Solano, que predicó con su vida”, expresó.
El mes de julio es tiempo de fiesta en El Galpón. Con actividades religiosas, celebraciones comunitarias y la presencia viva del Santo, la comunidad ya vive con entusiasmo las jornadas que vendrán.




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