El Galpón amplía las obras de prevención ante la llegada del Súper Niño

Sociedad06/08/2026Xiomara DíazXiomara Díaz

Fede Sacca

La prevención de nuevas inundaciones obliga a mirar más allá de las calles del pueblo. Buena parte del caudal que afectó viviendas y barrios durante las últimas lluvias descendió desde campos ubicados entre la localidad y Metán. Después de cruzar la zona urbana, encontró nuevos obstáculos para continuar aguas abajo.

Ese recorrido explica por qué la limpieza de los desagües, aunque necesaria, no alcanza. Las obras deberán abarcar canales, banquinas, alcantarillas, pasos de finca y defensas sobre el río, con la intervención de organismos públicos y propietarios rurales.

En diálogo con Expresión del Sur, el intendente Federico Sacca indicó que: “Nosotros somos un embudo y el final del embudo es el pueblo de El Galpón. Hay que trabajar para que esas aguas encuentren otro cauce, otro rumbo, en la mayor cantidad que se pueda”.

La preocupación aumentó ante los pronósticos que advierten sobre un nuevo período de lluvias abundantes asociado al denominado Súper Niño. No existe una estimación precisa sobre la cantidad de agua que podría caer, pero el antecedente reciente llevó al municipio a adelantar tareas pendientes desde hacía años.

En el área urbana se trabaja en el ensanchamiento de canales y la construcción de nuevas alcantarillas. También comenzaron la limpieza de banquinas y la apertura de sectores que dificultaban el escurrimiento. El objetivo es evitar que el agua quede retenida dentro del pueblo cuando aumente el caudal proveniente de la cuenca alta.

Recursos Hídricos interviene en el canal Miraflores, que durante las últimas lluvias presentaba acumulación de sedimentos y vegetación. En paralelo, se trabaja sobre un canal de guarda con el consorcio y productores de la zona.

Screenshot_20260805_175917_ChromeGobierno y municipios preparan la infraestructura urbana ante la temporada de lluvias

Sacca explicó que varias de estas obras requieren estudios y autorizaciones que no dependen solamente del municipio. En algunos sectores deben participar Vialidad Nacional, el ferrocarril y organismos provinciales. También es necesario obtener el permiso de los propietarios para ingresar a las fincas.

La asistencia provincial fue planteada durante una reunión con autoridades del Gobierno de Salta. Según informó el intendente, el gobernador Gustavo Sáenz y el jefe de Gabinete, Sergio Camacho, comprometieron apoyo para ejecutar nuevas alcantarillas y reforzar los trabajos de prevención.

El municipio, mientras tanto, destina maquinaria y recursos propios a las tareas más urgentes. Durante la emergencia se levantaron terraplenes y defensas naturales en los puntos donde se produjeron desbordes. Todavía resta reforzarlos y avanzar con el encauzamiento del río.

Las máquinas no pueden ingresar mientras continúe la erogación de agua. La expectativa es que el caudal disminuya durante las próximas semanas y permita trabajar sobre los sectores dañados.

Sacca señaló que una inundación de esta magnitud no se registraba desde hacía casi 50 años. La situación dejó al descubierto obras que nunca se realizaron y problemas acumulados en distintos tramos de la cuenca.“Tenemos que aprovechar el tiempo y hacer la mayor cantidad de trabajos posibles. Nadie puede calcular qué va a pasar, pero debemos llegar mucho más preparados”, afirmó.

La salida hacia el río Medina concentra ahora una parte importante de las tareas. Allí se abrieron alcantarillas, se retiraron canales transversales y se formó un nuevo paso de agua sobre la banquina. El inconveniente aparece cuando el caudal llega a fincas con accesos estrechos o alcantarillas sin mantenimiento.

Por ese motivo, el intendente pidió a los productores que amplíen sus pasos, siempre con la autorización de Vialidad. Si esas modificaciones no se realizan, adelantó que el municipio solicitará los permisos correspondientes para intervenir antes del período de lluvias.

“Si hacemos todo dentro del pueblo y aguas abajo el agua vuelve a frenarse, vamos a tener el mismo problema. Los productores también tienen que trabajar sobre sus alcantarillas y sus ingresos”, advirtió.

Un solo paso obstruido puede reducir la capacidad de desagüe y provocar que el agua regrese hacia los sectores habitados. Por eso, las intervenciones dentro del pueblo deberán continuar también fuera de la zona urbana.

La preparación incluirá a las familias que viven en los puntos más bajos. Sacca reconoció que, ante una precipitación extraordinaria, algunos anegamientos podrían resultar inevitables. La intención es hablar con los vecinos y organizar medidas de respuesta para actuar con mayor rapidez.

“Queremos llevar tranquilidad porque se está trabajando, pero hay lugares bajos donde tenemos que estar preparados. Hay que entender la situación como es”, sostuvo.

Antes de que regresen las lluvias deberán completarse las obras posibles, asegurarse la salida del agua y coordinar el trabajo de quienes intervienen en la cuenca. El riesgo no puede eliminarse por completo, pero sí reducirse con cauces despejados, alcantarillas amplias y una organización previa en los barrios más expuestos.

multimedia.grande.97cdf8fe516d11eb.Z3JhbmRlLndlYnA=

Te puede interesar
Lo más visto