


La respuesta ante un sismo no empieza cuando tiembla. Empieza antes, con personas capacitadas, recorridos conocidos y pautas definidas para actuar sin improvisaciones. Con ese criterio, la Subsecretaría de Seguridad de San José de Metán trabaja en establecimientos educativos con acciones de prevención y preparación frente a emergencias sísmicas.
Una de las capacitaciones se realizó en la Escuela Guillermo Sierra, donde Aldo Sagredo, agente de Protección Civil, estuvo a cargo de la charla destinada a alumnos, docentes y personal de la institución. Durante el encuentro se abordaron medidas de autoprotección, comportamiento ante un movimiento sísmico, evacuación y reconocimiento de los sectores previstos para la concentración de las personas.
Sagredo explicó que la preparación previa permite ordenar la respuesta y reducir riesgos, sobre todo en lugares donde conviven diariamente muchas personas. En ese sentido, insistió en la necesidad de evitar corridas y desplazamientos descontrolados durante una emergencia.


“Con el entrenamiento tenemos que lograr mantener la calma. Es importante para evitar que entre nosotros mismos también nos hagamos daño”, señaló.
La planificación, además, no puede ser igual para todos los establecimientos. Cada edificio tiene una distribución particular, accesos, espacios de circulación y sectores que deben ser evaluados antes de establecer una ruta de evacuación.
En la Escuela Guillermo Sierra, el patio fue señalado como punto de reunión por las condiciones del lugar y la distancia respecto de elementos que podrían representar un riesgo. Sagredo explicó que la finalidad es contar con un sector donde alumnos, docentes y personal puedan permanecer resguardados una vez realizado el desplazamiento previsto.
El procedimiento involucra a toda la comunidad educativa. Docentes y personal de maestranza también deben conocer cómo organizar la salida, acompañar a los estudiantes y mantener el orden durante una contingencia. En Protección Civil, la asignación previa de funciones permite evitar decisiones apuradas cuando se presenta una emergencia.

Otro de los aspectos que Sagredo destacó fue la participación de los chicos. Consideró que el trabajo en las escuelas también ayuda a trasladar pautas preventivas hacia los hogares.
“Los chicos son los que guardan mejor las cosas y después se las transmiten a los grandes, a su papá, a su hogar”, expresó.
Las capacitaciones son coordinadas desde la Subsecretaría de Seguridad municipal, a cargo de Federico Delgado, y podrán extenderse a otras instituciones educativas que soliciten este tipo de intervención.
El trabajo de los preventores apunta a incorporar hábitos de prevención y a que cada institución conozca de antemano cómo organizarse frente a una situación sísmica. Para Sagredo, esa preparación previa es la que permite enfrentar una emergencia con mayor orden y reducir situaciones que puedan poner en riesgo a alumnos y trabajadores.


Tras el reclamo vecinal, en Ente revisará medidor por medidor las facturas de Edesa

Los pueblos de Anta se encontraron en Pizarro para celebrar a su patrona





El Materno Infantil suma tres investigadoras becadas para avanzar en ciencia y salud

Atacaron a la reina estudiantil porque no ganó su favorita en González

La corona, la polémica y un mensaje que sacudió las redes: “Mi cuerpo no define quién soy”


Reconocieron al Chavo Salteño por su compromiso con la donación de órganos









