


El Galpón recibe al padre Ángel David en medio del duelo y la búsqueda de alivio
Xiomara Díaz
En estos días, El Galpón vuelve a mirar hacia su templo con una mezcla de recogimiento y expectativa. La Parroquia San Francisco Solano, punto de referencia para generaciones de familias, atraviesa una etapa muy sensible; la despedida de un sacerdote muy cercano a la gente y la llegada de un nuevo pastor que deberá acompañar a una comunidad todavía conmovida. En un pueblo donde la vida cotidiana suele entrelazarse con lo religioso, el movimiento en la parroquia refleja más que un cambio interno; muestra la manera en que la propia comunidad intenta sostenerse frente a la pérdida.
Tras la muerte del padre Ariel Fessia, ocurrida después de un prolongado tratamiento médico, el Arzobispado confirmó que el presbítero Ángel David Gvozdriecki se hará cargo de la atención pastoral. Nacido en Leandro N. Alem, provincia de Misiones, y ordenado sacerdote en julio de 2023, asumirá de manera provisoria la conducción mientras se define quién quedará al frente del templo a largo plazo.
La figura de Fessia había adquirido un lugar particular en El Galpón. Oriundo de Santa Fe, llevaba cinco años de labor pastoral en la localidad y era habitual verlo en celebraciones grandes y también en encuentros pequeños, donde se reunían apenas unos pocos feligreses. Su tarea incluía recorridos por las capillas rurales, misas semanales y participación en distintas actividades comunitarias. Con el avance de su enfermedad debió atravesar internaciones en Metán y luego en Rosario de la Frontera, hasta que su cuadro se agravó de forma definitiva.


La noticia de su fallecimiento generó manifestaciones espontáneas de acompañamiento. Sus restos fueron velados en la parroquia y descansan hoy en el cementerio local, tal como dispuso su familia. El templo, durante esas horas, volvió a mostrar la dimensión social que aún mantiene; vecinos que se conocen de toda la vida, silencios compartidos y un respeto que no necesita explicación.
En medio de ese clima, la llegada del padre Gvozdriecki abre una instancia de reorganización. Su misión inmediata será garantizar la continuidad de las celebraciones y la presencia pastoral que la comunidad espera. Sin anuncios especiales ni actos formales, su incorporación se dará en el ritmo habitual de la vida parroquial, donde el contacto con la gente suele marcar más que cualquier presentación.
El Galpón transita así un tiempo de transición. Entre la memoria reciente de Fessia y el inicio del trabajo del nuevo sacerdote, la parroquia vuelve a encender sus actividades con la naturalidad de siempre. Las puertas abiertas, la campana que marca cada misa y los vecinos que regresan a ocupar sus lugares hablan de una comunidad que, aun en el dolor, se mantiene unida alrededor de su templo.


Alma volvió a sonreírle a la primavera en un festejo de puro color en Casita Hope

Basura en los canales de Metán: limpian y piden denunciar a quienes ensucian





Una cámara captó un ataque con artefactos incendiarios contra casas en Metán

Actividad sísmica en Salta: qué informó el INPRES sobre los últimos temblores

Denunció que su pareja la golpeó con un casco durante una discusión en Metán

Termina el secundario y empieza otro desafío: la UNSa ya abrió las preinscripciones 2027

Sábado de calor y domingo con lluvia: el tiempo cambia en el sur de Salta










