


Un Último Primer Día distinto: alumnos festejaron sin alcohol en un hogar de ancianos
Sociedad28/02/2026
Xiomara Díaz
Mientras en muchos puntos del país el Último Primer Día (UPD) suele asociarse a excesos y celebraciones desbordadas, los alumnos del Colegio María Auxiliadora eligieron otro camino. Y lo hicieron con una claridad que interpela; no hace falta alcohol —y mucho menos el abuso— para vivir un inicio de clases memorable.
El grupo decidió trasladar su festejo al Hogar de Ancianos Monseñor Emilio Sosa Gaona, donde compartió una mañana que tuvo emoción, risas, música y gestos de afecto, sin necesidad de nada más que voluntad y respeto.


La actividad incluyó regalos preparados por los propios estudiantes, números artísticos, momentos de peluquería y masajes, además de un desayuno compartido. Hubo charlas pausadas, canciones improvisadas y un ida y vuelta afectuoso entre generaciones que pocas veces se ve en un UPD tradicional.
En tiempos en que el consumo de alcohol entre adolescentes vuelve a ponerse en discusión cada inicio de clases, esta acción recordó que hay otras maneras de festejar. Y cuando la elección se inclina por la solidaridad, la experiencia queda por encima de cualquier celebración habitual.
Los residentes del hogar recibieron a los jóvenes con calidez, agradecidos por una compañía que, durante unas horas, cambió la rutina y encendió sonrisas. Para los estudiantes, en cambio, el día terminó convirtiéndose en una lección que ningún libro enseña; las celebraciones que más perduran no siempre son las más ruidosas, sino las más significativas.



Metán renovó su pacto de fe: una multitud acompañó la procesión del Señor y la Virgen del Milagro





La dejó al borde de la muerte y fue a la comisaría: ocurrió en Metán

La noche de Praga: las últimas cuadras de Cintia antes del femicidio

La mamá detrás de la corona: el vestido que lleva a Apolinario Saravia en cada detalle


Murió Max Higgins: del éxito junto a Maradona en Mar del Plata a terminar viviendo en la calle








