El documento resalta que este crecimiento constante de las fortunas privadas encuentra su sustento en factores públicos fundamentales. Se beneficia de la infraestructura estatal, la operatividad de los puertos estratégicos y la formación de capital humano en las universidades públicas. Estos pilares, esenciales para el desarrollo de dichos patrimonios, en definitiva, son financiados de forma desmedida a través de la presión impositiva que recae sobre la gran mayoría de los trabajadores argentinos.