


La Justicia la absolvió y ocho años después otra hija murió asfixiada
Judiciales27/07/2026
Xiomara Díaz
La muerte de Isabella, una niña de dos años, abrió una investigación judicial en Villa Gesell. La autopsia estableció que falleció por falta de oxígeno causada por una asfixia obstructiva. Su madre había sido juzgada años atrás por la muerte de otra hija de 11 meses y resultó absuelta.
El caso comenzó el lunes 20 de julio, cuando Lucía Sosa llevó a la pequeña al Hospital Municipal Arturo Illia. La niña ingresó sin signos vitales. Según el primer relato de la mujer, había dejado de respirar mientras tomaba la mamadera.


El personal médico practicó maniobras de reanimación durante aproximadamente 40 minutos, pero no consiguió revertir el cuadro. Tras constatarse el fallecimiento, el hospital informó lo ocurrido a la Policía y se iniciaron las actuaciones correspondientes.
La autopsia preliminar determinó que Isabella sufrió una hipoxemia —una disminución severa del oxígeno en sangre— provocada por una asfixia obstructiva que derivó en un paro cardíaco. No obstante, todavía se esperan los resultados de los estudios histopatológicos y toxicológicos destinados a establecer cómo se produjo esa obstrucción.
La causa se encuentra a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón. Por el momento, no hay elementos suficientes para sostener que se trató de un homicidio intencional. La investigación deberá determinar si la muerte fue accidental, si existió alguna omisión en el cuidado o si hubo intervención de otra persona. Lucía Sosa y su actual pareja no fueron detenidos; ambos permanecen a disposición de la Justicia.

Dos muertes anteriores y una absolución
Los antecedentes familiares llevaron a los investigadores a requerir expedientes médicos y judiciales tramitados en Mar del Plata. En 2013 había fallecido Candela Milagros, otra hija de Sosa, cuando tenía alrededor de seis meses. En aquel momento, el deceso fue considerado una muerte natural y no se pudo atribuir responsabilidad penal a sus padres.
Tres años más tarde murió Jazmín, de 11 meses, luego de permanecer internada en el Hospital Materno Infantil. Por ese hecho, Sosa y su entonces pareja, Héctor Javier Picart, fueron acusados y estuvieron detenidos preventivamente durante casi dos años.
El juicio se realizó en agosto de 2018 ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 3 de Mar del Plata. La acusación incluía delitos vinculados con abuso sexual y la muerte de la niña. El tribunal absolvió por unanimidad a los dos imputados al considerar que los hechos atribuidos no habían sido acreditados. Los informes médicos tampoco permitieron precisar la causa del fallecimiento, aunque descartaron que se hubiera tratado de una muerte traumática.
Aquella absolución correspondió a la causa por la muerte de Jazmín. El fallecimiento anterior de Candela había sido incorporado como antecedente, pero no fue objeto de una condena ni de una declaración de responsabilidad contra la pareja.
Un antecedente médico que deberá ser corroborado
Erika Agnes Hooft Suárez, abogada que intervino en expedientes de protección relacionados con otros hijos de Sosa, sostuvo públicamente que la mujer había recibido un diagnóstico vinculado con el denominado síndrome de Munchausen por poder.
Ese dato no fue confirmado oficialmente por el hospital ni acreditado hasta ahora en la nueva causa. La fiscalía deberá comprobar si el informe existe, en qué circunstancias fue elaborado y qué valor puede tener dentro de la investigación.
Mientras avanzan las pericias, la Justicia dispuso que el hermano de Isabella, de cuatro años, fuera separado preventivamente de sus padres. El niño quedó alojado en un hogar de resguardo y será evaluado por profesionales. Se trata de una medida de protección y no de una resolución sobre la culpabilidad de los adultos.
La investigación se concentra ahora en reconstruir las últimas horas de la niña, revisar su historia clínica y confrontar el relato inicial con los resultados forenses. Esas pruebas serán las que determinen si la muerte de Isabella fue un accidente o si corresponde avanzar con una imputación penal.


Golpeó a su pareja en una reunión familiar en Rosario y terminó tras las rejas

Las Lajitas: Imputaron a un hombre por lesionar a un adolescente e intentar robarle el celular




El cruce escaló: Orozco vinculó al entorno de Marinaro con causas por drogas


Intentó huir tras un presunto hurto y fue demorado en Joaquín V. González





