La llegada de “VicEnte” no solo agiliza trámites; confirma un rumbo. Un rumbo donde el ciudadano es el centro, donde la tecnología no reemplaza al Estado sino que lo potencia, y donde la regulación no es un sello, sino un acto de responsabilidad pública.
El último mes del 2025 llega con una batería de incrementos que golpean el bolsillo: las prepagas ajustan según la inflación, los servicios públicos vuelven a actualizarse y el transporte suma otro aumento. También habrá un fuerte ajuste para los alquileres alcanzados por contratos anteriores.