


El drama de una larga riña entre dos familias que aterroriza a un barrio de Metán
Por Expresión del Sur
En una dramática escena, los hermanos Giménez decidieron entregarse voluntariamente a las autoridades en un intento por poner fin al prolongado conflicto que agitó al barrio Diógenes Zapata de la ciudad de Metán.
Los vecinos del barrio ubicado al norte de la ciudad, viven preocupados por las peleas que protagonizan desde hace casi cinco años dos familias que tienen parientes en común; y en las que intervienen otras personas que llevan adelante verdaderas "batallas" campales, en las calles del grupo habitacional metanense.
Lo cierto es que los Sosa y los Giménez vienen realizando denuncias sobre distintos hechos de violencia y hasta por incendios intencionales. Hay varias denuncias cruzadas y los vecinos están atemorizados por la escalada de violencia en las que tuvo que intervenir la Policía, con enfrentamientos de balas de goma, palos y piedras.


En las últimas horas y en un intento de poner fin a la disputa, los hermanos Jiménez se entregaron a las autoridades. Ante las cámaras, uno de ellos declaró su decisión de no esconderse: "No hemos hecho nada grave, pero estamos dispuestos a enfrentar la justicia públicamente".

"Si en algún momento ha pasado algo, nosotros nos hemos defendido. No vamos a decir que somos santos, pero es que nosotros nos defendemos. Si es verdad que hemos actuado en algún momento. No pretendemos ser víctimas, pero también quiero que la justicia sea justa para ambas partes. Si nosotros somos los responsables, espero que no pase nada con mi familia", afirmó el acusado.
Y continuó: "Los chicos no pueden ir a la escuela, no pueden salir a comprar sin tener que esconderse. No hay dinero, no podemos trabajar. Queremos ver si la solución es esta; si ellos dicen que nos entreguemos, espero que tampoco pase nada, ¿o quién va a cuidar de mi familia? Tengo una hija chiquita, y ella tampoco puede salir, no puede ir a la casa de su madre. Esa no es la vida que quiero para ella".
Asimismo, señaló la falta de acción por parte de las autoridades ante los actos de violencia que, según él, son perpetrados por el otro grupo involucrado. "Somos cuatro personas y ellos son un montón. Cuando ven a la patrulla, rompen los móviles, y la justicia lo ve y no hace nada", denunció.
En medio del conflicto, la madre de los hermanos Jiménez alzó su voz para pedir justicia e igualdad en el tratamiento de las acusaciones. "Yo también pido justicia. Así como han dado orden para que detengan a mis hijos, que la fiscal vea y dé orden para la otra parte, porque siempre son mis hijos los que sufren las consecuencias. Ahora estamos solos y con miedo de que nos llegue a pasar algo", declaró.
Describió cómo el conflicto afectó la vida cotidiana de su familia: "Los chicos no van a la escuela, no podemos salir ni a comprar nada, porque ellos ya nos atacan. Van por distintas cuadras y nos atacan. Fuimos al hospital y, mientras estábamos allí, una señora mandó un mensaje a otros familiares y ellos llegaron. Hombres y mujeres nos querían patear. La señora de Rayos X nos hizo salir por la puerta de atrás y llamó a un remis para que pudiéramos escapar con los chicos".
La desesperación y la búsqueda de una solución justa fueron temas centrales en su declaración: "Nosotros queremos una solución. No sé qué llama solución la fiscal, deteniendo a mis hijos mientras la otra parte queda libre. Siguen haciéndonos daño".
"El señor Cacho Herrera dijo por radio y televisión que iba a hacer justicia con sus propias manos. Toda la violencia que él prometió, la está cumpliendo. Ellos dicen que nos van a prender fuego y matar a las criaturas. Son personas muy violentas", concluyó la mujer pidiendo protección y justicia para su familia.
Por otra parte, una integrante de la familia afectada expresó también preocupación por la seguridad de sus hijos y la necesidad urgente de una solución. "Quiero que mis hijos puedan ir a la escuela. Hace más de dos semanas que no asisten, porque cuando voy con el más pequeño, ellos vienen con machetes. Tengo que correr y ellos nos persiguen disparando. No es justo", relató.
"Yo quiero que mis hijos vayan a la escuela y que mañana pueda llevarlos con la certeza de que estarán seguros. Pido a la fiscal que me dé una solución y seguridad, porque ellos han amenazado con matarlos", concluyó.
Cabe destacar que en la noche del miércoles, los hermanos Giménez antes de ser detenidos, hicieron un llamado a las cámaras de "El Bueno y El Malo" para solicitar la intervención de la justicia y expresar su temor por la seguridad de su familia.


Aguas del Norte se suma un año más al acompañamiento de los peregrinos del Milagro

Juanilo Aguirre homenajeó a los maestros de Joaquín V. González en su día





Septiembre viene con varios días sin clases en Salta conocé uno a uno y cuándo serán

“El sueño de los estudiantes no tiene maldad”: el mensaje de Marcelo Moisés

Evadieron un control antidrogas y terminaron detenidos: hallaron 65 bultos con marihuana

Milagro 2026: peregrinos de Salta Forestal ya caminan hacia la Catedral

Más de 100 procedimientos permitieron secuestrar 43 mil dosis de droga en Salta










