


Odisea de un pasajero de 83 años que desnuda el pésimo servicio en su viaje a Cachi
Carolina Saravia
Lo que debía ser un viaje nocturno en colectivo desde la ciudad de Salta a Cachi terminó en una verdadera odisea para los pasajeros de la empresa Ale Hnos., entre ellos un hombre de 83 años que contó la experiencia con un relato cargado de humor, pero también de crudeza.
El micro partió desde la terminal a la 1:30 de la madrugada. Al llegar a la mitad de la Cuesta del Obispo, a más de 2.700 metros sobre el nivel del mar, se detuvo por una falla mecánica: se rompió la correa y una manguera del sistema de agua. "Como aquí no hay señal, voy a buscar", dijo el chofer antes de perderse cuesta abajo entre la densa neblina, en busca de auxilio.
Sin señal, sin calefacción y con temperaturas que rondaban los 3°C, los pasajeros quedaron a la intemperie. Uno de ellos, un hombre mayor, decidió salir a la ruta y pedir ayuda. Logró que un camionero lo llevara en la caja del vehículo, entre bolsas vacías de papas, soportando el frío y los vaivenes del camino hasta llegar a Payogasta.



"Pensé en los otros pasajeros tirados a la buena de Dios, seguro muertos de frío", escribió en redes sociales. Y cerró su publicación con una crítica directa: "En esta campaña política 2025, no escuché a ningún candidato comprometerse con una solución al tremendo problema del transporte público de pasajeros en Cachi".
La historia se viralizó rápidamente y volvió a poner sobre la mesa la precariedad del servicio en zonas alejadas, donde viajar en colectivo sigue siendo una aventura del siglo XIX.


La mamá detrás de la corona: el vestido que lleva a Apolinario Saravia en cada detalle

De El Galpón y Saravia al estudio: AHYRE vuelve a ser noticia y esta vez con una sorpresa







El Quebrachal despide a Eusebio Bulacio, el último gran caudillo radical de Anta









