


¿Cuánto vale tu trabajo? Cómo ponerle precio a una changa o lo que haces
José Alberto Coria
En el interior salteño, mucha gente vive de su oficio: hace tortas, corta el pasto, cuida adultos mayores, arregla motos o vende ropa desde su casa. Pero hay algo que se repite: cuesta saber cuánto cobrar.
A diferencia de alguien en relación de dependencia, un trabajador informal o emprendedor no tiene un sueldo fijo ni aportes, y muchas veces termina cobrando “lo que se puede” en lugar de lo que realmente vale su tiempo y esfuerzo.
¿Por dónde empezar?
Primero, tenés que identificar tres cosas básicas:


- Tus costos: ¿Cuánto gastás en hacer lo que hacés? Acá sumá todo: materiales, ingredientes, herramientas, electricidad, internet, etc.
- Tu tiempo:
¿Cuántas horas te lleva el trabajo? Acá tenés que valorar tu tiempo, como si te pagaras un sueldo por hora. - Tu ganancia esperada:
Es el “plus” que querés ganar por encima de los costos. No es lo mismo cobrar para no perder que cobrar para vivir.
Un ejemplo real:
Imaginemos que hacés empanadas para vender.
- Gastás $4.000 en ingredientes.
- Tardás 3 horas en hacer y repartir todo.
- Querés ganar $3.000 además de recuperar los gastos.
Entonces, tu cálculo sería:
Costo de producción ($4.000) + Tiempo (ej. $1.000 por 3 horas) + Ganancia ($3.000) = $8.000
Si hacés 80 empanadas, necesitás venderlas a $100 cada una como mínimo para que valga la pena.
¿Y si prestás un servicio?
Si arreglás motos, cortás el pasto o limpiás casas, podés usar una referencia:
- Calculá cuánto querés ganar por hora.
Por ejemplo, si querés ganar $2.500 por día y trabajás 5 horas, tu hora vale $500. - Sumá tus herramientas y gastos (nafta, repuestos, etc).
Si cortás pasto, ¿cuánto gastás en nafta, mantenimiento de la máquina o transporte? - Mirá qué se cobra en tu zona. No es lo único que importa, pero es clave para no pasarte ni regalar tu trabajo.
Consejo final: ¡anotá todo!
Muchos trabajadores informales no anotan lo que cobran ni lo que gastan. Eso hace difícil saber si ganás o solo estás girando en falso.
Usá una libreta o una app simple para llevar tus cuentas. Con eso podés ajustar tus precios, mejorar tu ganancia y darte cuenta si te conviene seguir con esa actividad o no.
Porque tu tiempo vale. Tu esfuerzo también. Y aunque trabajes por tu cuenta, merecés cobrar bien.


Estudiantes de la UNSa debatieron sobre minería y tributos en Salta

Salta: las ventas en supermercados cayeron un 7,1% en lo que va del año



El Quebrachal: un periodista denunció que fue desalojado mientras vendía tortillas

La titular del Concejo de Metán pidió respuestas por el estado de la Ruta 45

Salta lidera la cobertura de la Ley Brisa, pero persisten vacíos sobre femicidios

Imputaron al chofer del colectivo por la muerte del albañil en Apolinario Saravia

Tragedia en El Tunal: una mujer murió tras el choque entre un auto y un camión





