


Prevención sísmica: Metán reorganiza la respuesta dentro de las escuelas
Educación29/07/2026
Xiomara DíazLa prevención sísmica comenzó a ocupar un lugar más importante en el trabajo de las escuelas de Metán. La primera intervención se realizó en la Juan Vucetich, donde alumnos y docentes participaron de una capacitación para reconocer riesgos, incorporar medidas de autoprotección y responder de manera organizada frente a un movimiento sísmico.
La actividad estuvo a cargo del profesor León Chancalay y forma parte de una propuesta impulsada por el gobierno municipal que continuará en otras instituciones. El trabajo no se limita a brindar información; también busca revisar los procedimientos de evacuación según las condiciones actuales de cada edificio y distribuir responsabilidades entre los integrantes de la comunidad educativa.
En la escuela Vucetich, este análisis resulta necesario debido a las modificaciones realizadas en su estructura y en la disposición de algunos sectores. Los cambios obligan a reconsiderar recorridos de salida, espacios de resguardo y formas de desplazamiento interno. Un protocolo que no contempla la configuración real del establecimiento pierde eficacia al momento de aplicarse.



Preparación antes que improvisación
Durante la primera jornada, los estudiantes trabajaron sobre las conductas recomendadas ante un sismo: conservar la calma, evitar corridas, reconocer lugares seguros y seguir las indicaciones de los adultos responsables. También se explicó la importancia de mantener despejados los accesos y no iniciar una evacuación sin una orden previa.
Chancalay señaló que la capacitación busca reducir las reacciones impulsivas que suelen producirse durante una emergencia. La información debe ser comprendida y practicada para que pueda convertirse en una respuesta ordenada. “Lo fundamental es que sepan cómo protegerse, que no entren en pánico y que puedan actuar correctamente ante una situación de estas características”, indicó.
Los alumnos ya contaban con conocimientos trabajados en Ciencias Naturales y en distintos proyectos escolares. La jornada permitió llevar esos contenidos a una situación práctica y analizar cómo deberían aplicarse dentro del edificio.
La directora explicó que la preparación no consiste en asumir riesgos innecesarios, sino en saber cómo cuidarse y asistir a los demás. También señaló que la necesidad de actualizar el protocolo había sido planteada al intendente José María Issa y al profesor Chancalay.
Funciones definidas para el personal escolar
El programa tendrá una segunda etapa destinada al equipo directivo, docentes, auxiliares y demás trabajadores de la escuela. Allí se establecerán las tareas que deberá cumplir cada persona durante una emergencia.
La organización previa constituye uno de los puntos centrales del trabajo. Mientras algunos integrantes tendrán que conducir la evacuación, otros deberán controlar sectores, asistir a los alumnos y verificar que los espacios hayan quedado despejados. La asignación anticipada de funciones busca evitar órdenes contradictorias y reducir los tiempos de respuesta.
Cada establecimiento presenta condiciones diferentes. Por esa razón, las pautas generales deberán adecuarse a la cantidad de estudiantes, las características edilicias, los accesos disponibles y los lugares que puedan utilizarse como puntos seguros.

Las familias también serán capacitadas
La propuesta contempla reuniones con madres, padres y tutores. Desde la escuela advirtieron que la llegada desordenada de familiares durante una emergencia puede entorpecer el procedimiento interno y exponer a más personas a riesgos en la vía pública.
El planteo busca ofrecer pautas para que las familias sepan cómo mantenerse informadas, cuándo corresponde acercarse al establecimiento y qué indicaciones deben respetar. La experiencia durante tormentas, con árboles o cables caídos, demuestra que una reacción apresurada puede generar otros peligros.
El programa comenzó en la escuela Juan Vucetich a partir de un pedido de la institución y será extendido a otros establecimientos educativos. La iniciativa municipal articula capacitación, revisión de las condiciones edilicias y coordinación con las comunidades escolares.
En una región con actividad sísmica, los protocolos deben ser conocidos, practicados y actualizados. Estas jornadas incorporan la prevención al trabajo cotidiano de las escuelas y refuerzan la coordinación entre el municipio, las instituciones educativas y las familias.


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