El Nido de Apolinario Saravia: "la posibilidad de estudiar sin abandonar el lugar de residencia"

El espacio ofrece una amplia propuesta educativa con carreras de nivel superior a distancia y talleres presenciales de capacitación y formación laboral, con énfasis en tecnología.
15/07/2026Claudia Alvarez FerreyraClaudia Alvarez Ferreyra

Con 1.500 estudiantes, más de 70 carreras de nivel superior a distancia y una amplia oferta de talleres tecnológicos y de capacitación laboral presenciales, el Nido (Núcleo de Innovación y Desarrollo de Oportunidades) de Apolinario Saravia se convirtió en uno de los principales espacios de formación del departamento Anta.

nido municipal
NIDO de Apolinario Saravia

El Nido municipal fue inaugurado en abril de 2019 como parte de una política pública impulsada por el entonces gobierno nacional. Allí funciona el programa federal Punto Digital, creado para reducir la brecha tecnológica y ampliar el acceso a herramientas de formación y conectividad.

A siete años de su creación, el centro educativo amplió sus convenios con instituciones públicas y privadas y hoy ofrece "la posibilidad de estudiar sin abandonar el lugar de residencia", destacó el profesor Miguel Tejedor, coordinador del espacio, en diálogo con Expresión del Sur.

"Con el paso de los años se ha convertido en una verdadera casa de estudios, ya no sólo para el municipio local, sino como referencia para todo el departamento de Anta", señaló.

Centro de aprendizaje virtual

Según explicó Tejedor, el Nido integra la red educativa global Aldea Educativa, lo que le permite ofrecer una amplia variedad de propuestas de formación a distancia, entre ellas cursos, carreras terciarias, universitarias y el secundario virtual, mediante acuerdos con más de 20 instituciones.

En la actualidad, el Nido municipal funciona como centro de aprendizaje virtual que ofrece la posibilidad de completar el nivel secundario y acceder a más de 70 carreras terciarias y universitarias a distancia. Esta modalidad reúne alrededor de 600 personas que cursan desde sus hogares y concurren al Nido para rendir exámenes finales, utilizar las instalaciones o recibir acompañamiento durante sus trayectorias formativas. 

"Nuestro convenio más significativo es con la Universidad Católica de Salta, donde tenemos en el Nido una sede nacional, la sede número 90", explicó Tejedor. Además, el espacio mantiene acuerdos con la Universidad de Belgrano y con los institutos CEDSa, ESBA y  Padre Ernesto Martearena.

En el ámbito público, el Nido sostiene convenios con la Universidad Provincial de Administración, Tecnología y Oficios (UPATECO), que dicta de manera presencial la Tecnicatura Universitaria en Ciberseguridad y Protección de Sistemas Digitales, además de cursos de formación continua. Durante el primer semestre finalizaron las capacitaciones en Excel Intermedio e Inglés Turístico y para la segunda mitad del año ya está prevista una nueva oferta con Inglés Conversacional y Excel Avanzado.

También funciona un convenio con el Ministerio de Educación de Salta que permite cursar gratuitamente el secundario virtual a través del Instituto Nº 9002.

Los acuerdos con las instituciones privadas contemplan un descuento del 20% en los aranceles para estudiantes del departamento Anta. Según explicó Tejedor, ese beneficio alcanza tanto a residentes de Apolinario Saravia como de las demás localidades del departamento.

La sede local de la UCASAL concentra actualmente 468 estudiantes. El 60% pertenece a Apolinario Saravia y el restante 40 por ciento proviene de localidades como Joaquín V. González, El Quebrachal, Gaona, Piquete Cabado y Las Lajitas.

"Los alumnos de educación a distancia solamente asisten al Nido cuando tienen que rendir exámenes finales", indicó el coordinador.

Un lugar para estudiar

Aunque las carreras se cursan de manera virtual, entre 25 y 35 estudiantes utilizan a diario las instalaciones del Nido para asistir a clases, realizar trabajos prácticos o preparar exámenes.

El edificio cuenta con cinco aulas equipadas con computadoras, conexión a internet, impresoras y pantallas para proyección, además de espacios climatizados y tutores que acompañan a quienes comienzan sus estudios superiores.

"Para ellos el Nido es la universidad. Nos dicen: 'me voy a estudiar al Nido', y nosotros estamos preparados para eso", relató Tejedor.

El coordinador explicó que muchos estudiantes eligen permanecer allí porque encuentran un espacio tranquilo para estudiar o porque en sus hogares no cuentan con conectividad suficiente, computadoras o un ambiente adecuado para seguir las clases virtuales.

Talleres para más de 900 estudiantes

Otra de las líneas de trabajo del Nido Municipal está vinculada con la formación presencial, a través de talleres gratuitos orientados al aprendizaje tecnológico, educativo y la incorporación de herramientas para el mundo laboral.

"Tenemos siete talleres municipales consolidados, con una matrícula de más de 900 alumnos", sostuvo Tejedor. Las propuestas cuentan con certificación municipal y del programa nacional Punto Digital e incluyen alfabetización digital y herramientas de computación, inglés introductorio, robótica educativa, diseño e impresión 3D, Club de Matemática, Club de Ajedrez y el Club de Chicas Programadoras.

El taller de alfabetización digital funciona de manera ininterrumpida desde 2019 y es una de las propuestas con mayor participación. Está destinado a niños, jóvenes y adultos y busca acercar herramientas para el uso de computadoras y tecnologías digitales.

En paralelo, los clubes de Matemática y Ajedrez se consolidaron como espacios de aprendizaje y tienen alrededor de 80 estudiantes. "Con el Club de Matemática, los chicos participan en olimpiadas", contó Tejedor.

También se fortaleció el Club de Robótica Educativa, que comenzó destinado a adolescentes y luego amplió su alcance. "Actualmente lo hemos hecho extensivo a los niños y a partir de agosto este taller va a ser para niños, jóvenes y adultos", explicó Tejedor.

Mujeres programadoras

Uno de los espacios que más creció en los últimos años fue el Club de Chicas Programadoras, un programa nacional que funciona en Apolinario Saravia desde hace cuatro años.

"En un principio nace para niñas, entre 12 y 18 años, que cursan la escuela secundaria y actualmente (...) es un Club de Mujeres Programadoras, de esa forma nosotros podemos incluir a todas las mujeres, incluso a aquellas que sean mayores de 18 años o que no estén dentro del rango de edad que estipula el programa. El taller de chicas programadoras funciona con 27 alumnas, ahora en esta corte 2026", detalló Tejedor.

En este espacio se enseñan herramientas de programación, inteligencia artificial, desarrollo de aplicaciones y creación de videojuegos. Tejedor explicó que la propuesta busca "achicar la brecha" de género en un área donde todavía existe una marcada desigualdad. "Estadísticamente las carreras o los trabajos que tienen que ver con la informática, o que demandan este conocimiento en informática, en programación, es como que el 90% de esos puestos o lugares lo ocupan los varones", afirmó. Y añadió que la iniciativa apunta a "brindar herramientas para que las mujeres puedan incursionar en la programación, en la informática, en esas áreas que hoy por hoy la mayoría están ocupadas por hombres".

Sistema de becas 

Otro de los pilares del Nido municipal es el sistema de becas de cooperación. A través de esta modalidad, el municipio financia el 100% del costo de una carrera a estudiantes destacados que, como contraprestación, dedican quince horas semanales a dictar talleres o brindar apoyo educativo dentro del Nido.

"El municipio absorbe o costea el costo de la carrera a un 100%y el alumno firma un convenio de cooperación mediante el cual retribuye 15 horas de servicio en algún taller o capacitación", explicó Tejedor.

Actualmente hay quince becarios y becarias que cumplen esa función y la mayoría de los formadores y las formadoras del Nido surgió de ese mismo sistema.

El coordinador mencionó como ejemplo a egresados de Abogacía que hoy trabajan en estudios jurídicos, en la función pública o en la Universidad Católica de Salta, además de técnicos en Seguridad Informática que continúan colaborando con el Club de Robótica aun después de incorporarse al sector privado.

También destacó el caso de una estudiante de Abogacía que, además de cursar esa carrera, es profesora de Inglés y coordina un taller con alrededor de 180 alumnos; una egresada de Seguridad Informática que está al frente del Club de Chicas Programadoras; y un estudiante de la carrera de Contador Público y del Profesorado de Matemática del Instituto de Formación Docente Nº 6008 que coordina los clubes de Matemática y Ajedrez.

Además las instituciones privadas "también otorgan becas a los alumnos. Hablamos de todo tipo de becas. Tenemos becas de excelencia para aquellos alumnos muy destacados donde se les reduce el arancel, se les puede llegar a reducir hasta un 100%. Tenemos alumnos becados con un 30,  50, 70 y hasta con un 100%.
Eso depende del rendimiento académico del alumno. Tenemos becas solidarias para aquellos que son buenos alumnos, porque les va bien en la cursada, aprueban todo, pero tienen dificultades económicas para afrontar el pago total o parcial de la matrícula o de la cuota", añadió Tejedor.

Consultado sobre el beneficio que obtiene el municipio por los convenios con instituciones privadas, Tejedor aclaró que el objetivo no es económico. "Nosotros no recibimos dinero, no coparticipamos de las ganancias de las instituciones. Todo beneficio que recibimos, en realidad, lo recibe el estudiante", afirmó.

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