


El CIC de Metán y un septiembre dedicado a la vida y al cuidado emocional
Xiomara Díaz
La adolescencia y la juventud son etapas de desarrollo crítico, donde los desafíos emocionales, sociales y académicos requieren atención cuidadosa y acompañamiento constante. Reconocer la importancia de brindar espacios seguros para dialogar sobre salud mental no es solo una estrategia preventiva, sino un compromiso con el bienestar de los jóvenes y con la construcción de comunidades más fuertes.
Con este enfoque, durante septiembre, el CIC de la ciudad de Metán intensifica su trabajo con talleres y charlas en escuelas y colegios secundarios, tanto públicos como privados. Bajo la coordinación del Lic. Fernando Serrano Urdanibia, psicólogo, y el Dr. Rodrigo Sequeira, abogado, se realizaron encuentros en la Tecnicatura Superior de Minería, la Escuela de Comercio “José Manuel Estrada” y el Colegio Parroquial “Mons. Roberto José Tavella”, donde los adolescentes participaron activamente, reflexionando sobre factores de riesgo y protectores, la importancia de pedir ayuda y el valor de los lazos comunitarios.



Las actividades incluyeron dinámicas participativas, debates y espacios de expresión personal, fomentando la comunicación abierta y la construcción de herramientas de autocuidado.

Cada intervención busca que los jóvenes comprendan que su voz es escuchada, que su bienestar es prioritario y que no transitan esta etapa solos.

Este trabajo, sostenido a lo largo del año, cobra particular relevancia en septiembre, mes dedicado a la juventud y a la prevención del suicidio. La propuesta no solo celebra la vida y fortalece los vínculos, sino que también promueve la conciencia sobre la importancia de la contención emocional y la prevención temprana de riesgos.


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