Desde el interior profundo, una maestra que le da lecciones al mundo

Editorial

Opinión15/01/2026José Alberto CoriaJosé Alberto Coria
maestra

A veces las noticias más grandes no nacen en las capitales, ni en los centros de poder, ni en los grandes escenarios. A veces nacen en el barro, en el monte, en una escuelita rural donde enseñar es también cuidar, contener, gestionar y resistir.

Eso es lo que hoy representa Gloria Argentina Cisneros, docente del Impenetrable chaqueño, finalista entre los 10 mejores maestros del mundo. Y no es un dato lejano para nosotros: su escuela está en un paraje cercano a Taco Pozo, a pocos kilómetros del departamento Anta, por la Ruta Nacional 16. Es, literalmente, una vecina del sur salteño.

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Mientras en muchos lugares se discute la educación desde escritorios, Gloria hace nueve años que la construye a pulmón, viajando horas en moto, enseñando a chicos de distintas edades en una misma aula, sin agua potable, sin servicios básicos y con temperaturas extremas. Pero también con algo que no abunda: vocación real.

No solo da clases. Vive en la escuela. Es directora, cuidadora, administradora y referente comunitaria. Golpeó puertas para conseguir paneles solares, internet, libros y tecnología. Incorporó inteligencia artificial en un contexto donde todavía cuesta garantizar electricidad. Armó bibliotecas en las casas de sus alumnos, recorrió parajes para que ningún chico quede fuera del sistema educativo y convirtió una escuela olvidada en un espacio de oportunidades.

Por eso fue elegida entre más de 5.000 docentes de 139 países. No por marketing, no por discursos, sino por resultados concretos y por impacto comunitario. Porque demostró que el interior también puede, que la educación pública todavía transforma y que el compromiso individual sigue marcando diferencias enormes.

Desde el sur de Salta, desde pueblos que también conocen el aislamiento, la falta de recursos y las rutas largas, esta historia interpela. Nos recuerda que no todo está perdido, que hay gente que empuja en silencio y que muchas veces las verdaderas revoluciones no hacen ruido.

Gloria Cisneros no solo representa al Chaco. Representa a cada docente rural, a cada escuela del interior profundo, a cada comunidad que pelea por no quedar al margen. Y desde acá, bien cerca, vale decirlo con orgullo: una maestra del interior argentino está enseñándole al mundo cómo se cambia una realidad.

Porque sí, el interior también puede. Y cuando puede, lo hace en grande.

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