Sergio Achtar, profesional del sector y exasesor policial, aseguró que el Estado deja en total indefensión a las economías de subsistencia. Pidió infraestructura, matadero y reglas reales para que los productores no sigan siendo castigados.
Los controles vuelven a golpear a los productores más humildes. Tras el último decomiso, vecinos reclaman que el Estado genere mecanismos que permitan trasladar y vender animales sin miedo a perder el trabajo de todo el año. También piden transparencia sobre el destino de la carne.
Un control vehicular sobre la ruta nacional 52, en Las Lajitas, permitió a la Policía Rural y Ambiental secuestrar más de 50 kilos de carne que eran transportados sin las condiciones sanitarias exigidas por la normativa vigente.
A pesar de los esfuerzos de inspectores, la presencia de mercadería vencida en los comercios persiste, poniendo en riesgo la salud de los consumidores.
La Policía de la Sección Rural y Ambiental de Las Lajitas llevó a cabo la incineración de 100 kilogramos de carne vacuna, confiscada durante operativos y controles rutinarios en dos carnicerías locales.
En una intensificación de operativos de prevención, la Policía de Salta descubrió irregularidades en carnicería que ofrecía carne de cerdo no apta para el consumo humano.
En un operativo de Inspección y Control General, inspectores decomisan una importante cantidad de mercadería caducada, generando preocupación en la comunidad por posibles riesgos para la salud pública.
La medida tiene como objetivo salvaguardar la salud pública y fomentar la responsabilidad ciudadana en la elección de alimentos, destacando la importancia de verificar la certificación bromatológica al momento de la compra.